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viernes, 6 de junio de 2025

La Segunda Revolución Industrial

La Segunda Revolución Industrial

Introducción.

La historia de la economía capitalista contemporánea se ha caracterizado por la aparición de períodos en los que se produjeron cambios profundos en algunos factores —innovación tecnológica, crecimiento, cambio de sectores punteros, …— que acabaron provocando una aceleración económica. Estas etapas, que han acontecido desde el siglo XVIII, han sido calificadas como revoluciones industriales, no tanto por la rapidez con que han ocurrido dichos cambios como por la relevancia de estos. Los historiadores hablan de cuatro revoluciones entre 1765 y los inicios del siglo XXI. Nosotros vamos a analizar la segunda.

Etapas de aceleración económica desde el siglo XIX. Fuente: https://economipedia.com/definiciones/second-industrial-revolution.html

La Segunda Revolución Industrial representó un periodo de cambios radicales que se extendió entre 1870 y 1914. Esta etapa se caracterizó por un crecimiento económico acelerado y una expansión significativa de la industrialización.

Las características fundamentales de la etapa pueden resumirse de la siguiente manera: innovaciones tecnológicas disruptivas, cambios organizativos en las empresas y los mercados, la aparición de la primera globalización, la introducción de nuevas fuentes de energía —como el gas, el petróleo y la electricidad—, además del desarrollo de nuevos materiales, como el acero, y avances significativos en los sistemas de transporte y comunicación.

También se ha calificado a esta etapa como la «primera globalización». El término «primera globalización» subraya la creciente interconexión económica que fomentaron los avances en los transportes y las comunicaciones, que impusieron una mayor integración a nivel mundial. No obstante, la mayor competencia en el mercado mundial y la pérdida de la supremacía industrial británica por la expansión de nuevas potencias industriales —Japón, Alemania, Estados Unidos— generó una lucha por la conquista de los mercados coloniales: fenómeno conocido como imperialismo. Así pues, globalización e imperialismo fueron unidos en esta etapa.

Expansión imperialista durante el período 1870-1914. Fuente: https://www.oerproject.com/OER-Materials/OER-Media/HTML-Articles/Origins/Unit7/Industrial-Imperialism-the-New-Imperialism/930L

Mientras que la Primera Revolución Industrial se basó fundamentalmente en el carbón, la energía de vapor, el hierro y la industria textil, la Segunda se caracterizó por el impulso de la electricidad, el acero, los ferrocarriles y el petróleo. La transformación de las industrias punteras y las nuevas fuentes de energía más la enorme ampliación de los mercados gracias al imperialismo delinean claramente la Segunda Revolución Industrial como una nueva etapa de expansión económica.

Los avances tecnológicos

Uno de los cambios fundamentales que definieron la Segunda Revolución Industrial fue el desarrollo y la adopción de nuevas fuentes de energía: la electricidad y el petróleo. La electricidad encontró aplicaciones tanto en la producción industrial como en el alumbrado público y residencial, lo que revolucionó la vida cotidiana. Paralelamente, el descubrimiento y la explotación masiva del petróleo impulsaron el desarrollo de la industria petroquímica y fomentaron el uso de combustibles fósiles en la maquinaria industrial y el transporte. El surgimiento de estas dos fuentes de energía representó una desviación significativa de la dependencia del carbón que había caracterizado la Primera Revolución Industrial.

Otro pilar tecnológico de la Segunda Revolución Industrial fue el avance en la producción y el uso del acero. La introducción de nuevos métodos de producción, como el proceso Bessemer, permitió la fabricación de acero de manera más rápida y eficiente, lo que resultó crucial para la construcción y la fabricación de maquinaria. El acero se convirtió en el metal estrella de la época, reemplazando al hierro debido a su menor costo y mayor versatilidad. Además del acero, se descubrieron y utilizaron nuevos materiales como el aluminio, el zinc, el níquel, el manganeso y el cromo. La invención del cemento Portland también fue significativa porque permitió construir edificos más grandes y acelerar la urbanización. La disponibilidad generalizada de acero asequible y de alta calidad fue una piedra angular de la Segunda Revolución Industrial.

El proceso Bassemer. Fuente: https://dozr.com/blog/bessemer-process

La explotación del petróleo condujo a la obtención de gasolina, un combustible esencial para el funcionamiento de los motores de combustión interna, lo que hizo posible la invención del automóvil y el avión. Así, Karl Benz desarrolló el primer automóvil propulsado por gasolina en 1886, y Henry Ford lo perfeccionó mediante la producción en masa.  La invención del avión se produjo algo más tarde, a principios del siglo XX.

El desarrollo de las telecomunicaciones también fue fundamental. El telégrafo, aunque inventado tiempo atrás, se extendió ampliamente, facilitando la comunicación a larga distancia. El teléfono fue patentado por Alexander Graham Bell en 1876, expandiéndose con rapidez. La verificación de la existencia de ondas electromagnéticas por Heinrich Hertz permitió la invención del telégrafo inalámbrico y el desarrollo de la radio por Marconi a principios del siglo XX. Estos avances en las telecomunicaciones redujeron drásticamente los tiempos y  la velocidad de la comunicación, factor que desempeñó un papel crucial en la creciente interconexión del mundo.

Más allá de las grandes industrias, en este periodo se produjo una multitud de inventos que impactaron significativamente sobre la vida cotidiana, el entretenimiento y otros sectores. Estas innovaciones contribuyeron a una mayor productividad, a crear nuevas formas de ocio y a una mejora general en la calidad de vida para muchas personas. Entre estos inventos podemos citar: la bombilla eléctrica (1879), que revolucionó la vida urbana y permitió extender las horas de trabajo, el fonógrafo (1877) hizo posible la grabación y reproducción de sonido, el cinematógrafo (1895) marcó el inicio de la industria del cine, la dinamita (1867) y el TNT se desarrollaron como explosivos potentes, la bicicleta (1880), la máquina de escribir (1867), etc.

Telégrafo en los inicios del siglo XX. Fuente: https://humanidades.com/en/second-industrial-revolution/

Nuevas industrias y fuentes de energía.

La industria siderúrgica experimentó una transformación significativa durante la Segunda Revolución Industrial. La mejora en los métodos de producción de acero lo hizo más económico y accesible, convirtiéndose en un material esencial para la construcción de vías férreas, tranvías, barcos y grandes edificaciones.

La industria química emergió como un sector nuevo y dinámico durante este periodo. Se crearon nuevos productos químicos, como la dinamita y el TNT, que tuvieron aplicaciones significativas en la minería y la construcción. Además, se produjeron avances en la fabricación de fertilizantes, medicamentos y tintes, lo que demuestra la diversidad y el impacto social y económico del sector.

Robert Stieler (1881). Fábrica de BASF en Ludwingshafen. Fuente: https://es.m.wikipedia.org/wiki/Segunda_Revoluci%C3%B3n_Industrial

Además de estas industrias principales, otros sectores también experimentaron una expansión significativa. La industria de las telecomunicaciones creció con el uso generalizado del telégrafo y la invención de la radio y el teléfono.

Las mejoras en la extracción de petróleo lo convirtieron en una de las principales fuentes de energía durante la Segunda Revolución Industrial. Se utilizaba para la iluminación con lámparas de queroseno y como combustible (gasolina) para los motores de combustión interna de aviones y automóviles. La creciente importancia del petróleo dio origen a empresas como Standard Oil en 1870, una de las primeras multinacionales con tendencias monopolistas. El auge de la industria del petróleo marcó el inicio de la era de los combustibles fósiles, proporcionando una fuente de energía crucial para el transporte y la industria.

La disponibilidad de nuevos materiales y el desarrollo del motor de combustión interna impulsado por gasolina permitieron fabricar los primeros automóviles y aviones, dando origen a las industrias automovilísticas y de aviación. Las técnicas de producción en masa implementadas por Henry Ford tuvieron un impacto significativo en la industria automotriz, haciendo que los automóviles fueran más accesibles al público. Estas industrias emergieron como sectores completamente nuevos, transformando el transporte y creando nuevas oportunidades económicas. Las técnicas de producción en masa revolucionaron los procesos de fabricación e hicieron que los bienes fueran más baratos

Producción en cadena del Ford T. Fuente: https://rarehistoricalphotos.com/ford-assembly-lines-vintage-photos/

La generación de energía eléctrica a gran escala encontró aplicaciones en la iluminación de ciudades y hogares, así como en la difusión de la radio, el teléfono y los tranvías eléctricos. La invención de la dinamo y el transformador hizo posible el uso masivo de la electricidad. La industria eléctrica revolucionó la vida urbana, impulsó nuevas formas de transporte y comunicación, y proporcionó una fuente de energía nueva y versátil para fábricas y hogares, con un impacto transformador en múltiples sectores.

Tranvia urbano en Londres (h. 1910). Fuente: https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Tram_in_hanwell_boston_road.JPG

Las transformaciones sociales.

La Segunda Revolución Industrial generó cambios sociales significativos, que se manifestaron especialmente en el crecimiento de las ciudades y en las migraciones desde el campo a las urbes. La industrialización creó empleos en las ciudades, atrayendo a trabajadores de las áreas rurales en busca de mejores oportunidades. Por primera vez, más personas vivían en ciudades que en las áreas rurales.

Para aumentar la producción y los beneficios, surgieron nuevos sistemas de producción en las fábricas, como el taylorismo (gestión científica del trabajo) o el fordismo (producción en cadena). El taylorismo tenía como objetivo mecanizar el trabajo de los obreros y aumentar su productividad. Ford implementó la cadena de montaje en su fábrica de automóviles, reduciendo significativamente el tiempo y los costos de ensamblaje. La introducción del taylorismo y el fordismo marcó un cambio significativo en la organización del trabajo, enfatizando la eficiencia y la producción en masa. Si bien estos sistemas condujeron a un aumento de la producción, también tuvieron implicaciones para la naturaleza del trabajo y las habilidades requeridas de los trabajadores.

El auge de las fábricas condujo al desarrollo de una clase obrera que a menudo estaba sujeta a malas condiciones laborales, largas jornadas y bajos salarios. Los trabajadores comenzaron a organizarse para exigir mejores derechos y salarios. En este contexto surgieron ideologías de izquierda como el socialismo, el anarquismo y el comunismo. Estas ideologías desafiaron al sistema capitalista.

Los principales problemas sociales tuvieron que ver con la explotación laboral —condiciones inhumanas en las fábricas, uso frecuente del trabajo infantil, creciente contaminación y daño ambiental, hacinamiento y malas condiciones sanitarias que provocaron la propagación de enfermedades en las ciudades, etc. En suma, la situación social y laboral de los trabajadores apenas mejoró.

Niños en un barrio obrero de Lawrence, Estados Unidos (1911). Fuente: https://lawrencehistory.org/essex-company-collection/who-owns-alleys

La revolución industrial también creó nuevas oportunidades de movilidad social, permitiendo que muchas familias de clase media mejoraran su situación económica. La clase media se convirtió en una fuerza cada vez más importante en la sociedad lo que sugiere un cambio en la estructura social más complejo que una simple división entre burguesía y proletariado. A pesar de ello, las enormes diferencias sociales siguieron siendo habituales.

Nueva organización empresarial.

La aparición de nuevas potencias industriales incrementó la competencia. Las empresas necesitaron aumentar su tamaño y eso lo hicieron de tres maneras: se generalizaron las sociedades anónimas, se produjeron procesos de concentración y aumentaron las inversiones del capital bancario en la industria.

Las pequeñas industrias no disponían del suficiente capital para invertir en innovaciones técnicas y abrir nuevos mercados. Por ello se convirtieron en sociedades anónimas —una Sociedad Anónima (S.A.) es un tipo de sociedad empresarial donde el capital social está dividido en acciones, y los socios son accionistas con derechos que son proporcionales a las acciones que poseen—. Estas acciones pueden ser compradas o vendidas libremente, normalmente en la Bolsa, lo que les posibilitaba poder captar nuevos capitales mediante la venta de acciones.

La segunda manera de aumentar tamaño fue la concentración empresarial. El crecimiento empresarial fue muy importante entre 1870 y 1914, especialmente en Alemania, Estados Unidos y Japón. Esta concentración se realizó mediante dos fórmulas:

  • Una concentración horizontal (fusión de empresas de una misma actividad económica)
  • Una concentración vertical (fusión de empresas complementarias en un mismo proceso productivo

Las diferentes formas de concentración (cártel, trust, zaibatsu, holding, etc.) fueron intentos de las grandes empresas por imponer prácticas monopolísticas para el control de los precios y de los mercados, restringiendo la competencia. Estos intentos supusieron una grave amenaza para los principios del liberalismo económico.

Formas de concentración industrial. Fuente: https://blogdelaclasedehistoria.blogspot.com/2021/04/la-concentracion-financiera-de-la.html

Por último, el capital bancario se orientó a las inversiones en industrias, uniendo el capital industrial y el capital bancario, y dando paso al capitalismo financiero.

Integración de los mercados y desarrollo del comercio internacional.

El desarrollo del sistema bancario y de las instituciones financieras facilitó los movimientos de capitales y las inversiones a escala mundial. Las exportaciones de capital procedieron de Europa occidental, principalmente del Reino Unido, pero también de Alemania y Francia. Y se dirigieron a zonas con buenas perspectivas de crecimiento: América, Rusia y los imperios coloniales.

Entre 1874 y 1914, el comercio internacional experimentó un fuerte incremento a pesar de que la mayor parte de las potencias económicas adoptaron políticas proteccionistas para proteger sus industrias. Ejemplos de esta expansión fueron la construcción de los canales de Suez (1859-1969) y Panamá (1904-1914)

Entre los factores que favorecieron el desarrollo comercial destacan:

  • El descenso del precio de los productos, lo que favoreció el aumento de consumidores.
  • La revolución de los transportes, que amplió las rutas comerciales y abarató el precio del transporte.
  • El desarrollo de un sistema monetario internacional basado en la aceptación del patrón oro (convertibilidad de las monedas nacionales en oro por un valor fijo respaldado por los bancos centrales).
Pincipales rutas comerciales hacia 1880. Fuente: https://pages.uoregon.edu/kimball/mfgR.htm

Europa dominó los intercambios comerciales internacionales, exportaba productos manufacturados e importaba materias primas y alimentos.

Consecuencias de la Segunda Revolución Industrial.

La Segunda Revolución Industrial transformó la estructura de la sociedad global, sentando las bases del mundo que conocemos hoy. Los cambios tecnológicos, económicos y sociales de este periodo tuvieron un impacto profundo y duradero, moldeando la forma en que se vive, se trabaja y se interactúa en el mundo actual. Muchas de las tecnologías e industrias en las que se confía hoy en día tienen sus raíces en este periodo.

La internacionalización de los mercados hizo que la economía operase cada vez más a escala global, debido también a la revolución del transporte. Los avances en en esta área y en las comunicaciones sentaron las bases para una mayor interconexión e interdependencia global, allanando el camino para una progresiva globalización en los siglos XX y XXI, fenómeno vinculado en sus inicios al imperialismo.

El mayor barco de pasajeros construido hasta enonces, el RMS Oceanic, botado en 1907.

Muchos inventos de este periodo, como la electricidad, el motor de combustión interna o las telecomunicaciones, siguen siendo tecnologías fundamentales en la actualidad. Sin embargo, el desarrollo industrial también condujo a desafíos a largo plazo como la contaminación y el daño ambiental. De la misma manera, otros avances tecnológicos moldearon la naturaleza de la guerra e hicieron que conflictos como la Primera Guerra Mundial fueran mucho más letales.

La Segunda Revolución Industrial desempeñó un papel importante en la configuración del panorama geopolítico de finales del siglo XIX y principios del XX, contribuyendo al aumento de la competencia internacional y, en última instancia, impactando en el estallido y la naturaleza de los principales conflictos mundiales.

Biblografía.

Fernández, J. M.; González, J.; Ramírez, G. (2022). Historia del mundo contemporáneo. Madrid: Santillana.

Gayubas, Augusto (2025). Segunda Revolución Industrial. Enciclopedia Humanidades. Recuperado de https://humanidades.com/segunda-revolucion-industrial/

Google. (2025). Gemini 2.5 (1 mayo 2025) [La Segunda Revolución Industrial: Una Transformación Profunda de la Economía y la Sociedad (1870-1914)]. https://gemini.google.com/app/2cc3884ad84c6a4d?hl=es-ES

Kiss, Teresa (2025). Segunda Revolución Industrial. Enciclopedia Concepto. Recuperado el 25 de mayo de 2025 de https://concepto.de/segunda-revolucion-industrial/.

Iñigo Fernández, Luis E. (2012) Breve historia de la Segunda Revolución Industrial. Madrid: Nowtilus.

Kemp, Tom (1979) La revolución industrial en la Europa del siglo XIX. Barcelona: Ed. Fontanella.

Segunda Revolución Industrial (20 abril 2025). En Wikipedia. https://es.m.wikipedia.org/wiki/Segunda_Revoluci%C3%B3n_Industrial

jueves, 10 de octubre de 2024

La ruta comercial triangular: los inicios de una economía mundial

Introducción: el comercio colonial.

Hacia principios del siglo XVI el comercio internacional europeo se parecía mucho al de los siglos anteriores; el norte de Italia y Flandes constituían los polos principales de la actividad económica en Europa. Las dos áreas producían textiles y tenían industrias metalúrgicas y de construcción naval. El comercio entre Italia y Flandes era marítimo y terrestre y desde ese eje se extendían rutas hacia el sudoeste –Francia y España– y hacia el norte –Alemania y el Báltico. 

Aparte de los productos textiles se comerciaba con especias, madera, cereales, pieles, vino, sal, armas, etc. También relevante era el comercio de esclavos porque la esclavitud doméstica no había desaparecido de la Europa meridional ni del Mediterráneo, donde eran muy utilizados como galeotes en los navíos de guerra. 

Este sistema comercial comenzó a cambiar como consecuencia de los descubrimientos geográficos iniciados durante el siglo XV. Los portugueses circunnavegaron las costas africanas y los españoles llegaron a América. Paulatinamente fue creándose un mercado americano que demandaba manufacturas europeas pagadas con oro y plata primero y después con productos agrarios coloniales.

Vista de la ciudad de Sevilla. Finales del siglo XVI. Atribuido a Sánchez Coello. Fuente: Museo Nacional del Prado.

La colonización americana demandaba constantes suministros para los colonizadores –armas, caballos, ropas, alimentos…–  y pronto también demandó fuerza de trabajo que fue satisfecha mediante la llegada de esclavos negros. El comercio atlántico entre Europa, principalmente España, y América se mantuvo constante durante todo el siglo XVI y una media de 200 barcos anuales efectuaban ese trayecto. En el siglo siguiente este comercio se ampliaría a otros países. 

A principios del siglo XVII España y Portugal eran aún los países más activos en el comercio ultramarino y los únicos que tenían posesiones territoriales de importancia. Pero poco a poco, otros actores europeos fueron añadiéndose a ese comercio: holandeses y franceses primero, ingleses después. A pesar de que, para la economía europea, el comercio marítimo era menos importante en volumen que el comercio continental, resultó determinante para la orientación de la economía. Además, la navegación se vio favorecida por los progresos técnicos habidos durante los siglos XVII y XVIII, impulsados  por el interés en mejorar las marinas de guerra.

Rutas comerciales marítimas españolas y portuguesas. Fuente: ttps://historiaeweb.com/wp-content/uploads/2016/05/principales-rutas-comerciales-espac3b1olas-con-las-indias.jpg

La ruta triangular. 

La ruta comercial triangular fue una ruta marítima que atravesaba el Atlántico y que unía puertos de Europa, África y América. Se mantuvo activa entre los siglos XV y XVIII, decayendo durante el siglo XIX. La novedad fue la incorporación, forzosa, del continente africano al tráfico colonial. La interconexión económica de los tres continentes presupuso un avance de la mundialización económica que llegaría siglos después.  

El nombre de ruta triangular proviene de que los itinerarios que seguían los buques trazaban un triángulo con tres lados –Europa, África y América–.   El origen de la ruta se inscribe en la expansión colonial que los países europeos iniciaron a partir del siglo XVI. Los productos que se intercambiaban en esta ruta seguían el siguiente proceso: desde Europa salían los buques cargados con manufacturas baratas –baratijas, textiles baratos, espejos, armas ligeras…– que trasladaban a los puertos del Golfo de Guinea donde esos productos eran cambiados por esclavos que después se trasladaban a América. Allí se vendían los esclavos y los productos europeos restantes y se compraban productos coloniales (cacao, azúcar, tabaco…).

El comercio triangular. Fuente: https://elordenmundial.com/mapas/comercio-de-esclavos/

La ruta fue posible técnicamente por la mejora en las técnicas de navegación y en el conocimiento de las corrientes marinas que dominan ese espacio, especialmente los vientos alisios y la corriente del Golfo. 

La ruta marítima la inició Portugal cuando controló el espacio comprendido entre el río Senegal y el río Congo, territorio conocido genéricamente como Guinea. Desde allí comenzó a trasladar esclavos hacia Brasil para que trabajasen en las plantaciones de caña de azúcar. A Portugal pronto se le sumaron otras potencias europeas: Francia, Inglaterra, cuyas primeras expediciones esclavistas se iniciaron en torno a 1560, llegando a crear la Real Compañía Africana, que mantuvo el monopolio de tráfico de esclavos en territorios británicos hasta 1698, y Holanda. Incluso España se sumó a este tráfico, a pesar de que las Leyes de Burgos de 1512 habían prohibido el comercio de esclavos, medida que perduró hasta el siglo XVIII cuando la liberalización comercial con América decretada por Carlos III volvió a permitir este comercio. 

Colonias y factorías portuguesas en África. Fuente: https://brainly.lat/tarea/12907320

Caso aparte es el del tráfico de esclavos, un fenómeno que, aparte de sus connotaciones éticas, desangró bastantes zonas africanas, desarticuló sus economías y sus estructuras políticas tradicionales, sumiendo al continente en una dependencia que se acentuaría a partir del siglo XIX con la extensión del imperialismo. En estas centurias cientos de miles de personas fueron esclavizadas en África y trasladas a América para trabajar en las plantaciones de café, tabaco, algodón y caña de azúcar, dada la escasez de población indígena –afectada por grandes mortalidades provocadas por las epidemias importadas de Europa y por la inadaptación a las condiciones laborales impuestas por los conquistadores.

Columna de esclavos africanos hacia los puertos de embarque. Fuente: ttps://www.alamy.es/foto-la-conduccion-de-esclavos-en-africa-en-el-siglo-xix-36026992.html

Otra ruta de comercio triangular, menos importante, era la que partía de Nueva Inglaterra, con los buques cargados de ron y otras producciones de estas colonias, y tenía como destino también África, donde cambiaban sus mercancías por esclavos africanos que luego eran transportados a las Indias Occidentales e intercambiados por melaza y azúcar que finalmente eran vendidos a los productores de ron de  Nueva Inglaterra. 

En las bodegas de los barcos se apiñaba una enorme cantidad de esclavos. A bordo recibían malos tratos, palizas y azotes, y sucumbían fácilmente a las enfermedades propagadas por el hacinamiento. Se calcula que un 20 % de los esclavos transportados morían durante el viaje.

Maqueta de un barco negrero. Fuente: ttps://www.infobae.com/america/eeuu/2019/08/22/cautiverio-abusos-brutalidad-hace-400-anos-comenzo-la-esclavitud-en-eeuu/

Consecuencias. 

El mantenimiento de esta ruta comercial tuvo un papel destacado en el surgimiento de un desarrollo económico diferenciado de los territorios implicados. El modelo económico aplicable es el del comercio colonial, en el que las metrópolis siempre resultan beneficiadas por el mayor valor añadido de sus producciones, mientras que la colonia produce materias primas de menor valor en el mercado sujetas, además y casi siempre, a regímenes monopolísticos. Esta situación produce un intercambio desigual que desfavorece a la colonia y limita su posible desarrollo económico. 

El comercio triangular fue clave en la creación de una primera e incipiente mundialización económica dominada por los europeos. Permitió un crecimiento espectacular de la riqueza de los países que dominaban el tráfico. Así, en Gran Bretaña, el valor del comercio exterior pasó de 10 millones de libras, a principios del siglo XVIII, a 40 millones a finales del siglo. De esta manera se generaron enormes beneficios –en Inglaterra, Holanda, Francia,…–, fundamentales para la acumulación de capital que más tarde contribuirá al inicio de la Primera Revolución Industrial. 

Por su parte, las consecuencias del tráfico de esclavos pueden observarse aún en el continente americano, por ejemplo a través de la mezcla racial, del racismo aún subyacente en numerosos lugares o por la perduración de estructuras económicas basadas predominantemente en el cultivo de plantación que padecen una dependencia comercial de los mercados exteriores muy parecida a la que existía en los siglos tratados. 

Plantación de algodón en Mississippi (siglo XIX). Fuente: http://www.karenfurst.com/

Los grandes beneficiados del tráfico de esclavos y de la ruta triangular fueron los dueños de las plantaciones en América, los fabricantes ingleses y los mercaderes que trataban con esclavos y otras mercancías. Los operadores de puertos, los líderes de África occidental que vendían esclavos, los banqueros que concedían préstamos para las expediciones e incluso los trabajadores de las fábricas inglesas, cuyo trabajo dependía de las materias primas importadas del extranjero, se beneficiaron también.  La ruta triangular facilitó el auge del capitalismo occidental en el siglo XVIII. Incluso las fábricas situadas a cierta distancia de los puertos comerciales ingleses se vieron implicadas. Un ejemplo fue el negocio de las armas en las Midlands inglesas, en poblaciones como Birmingham.  Unas 150.000 armas, la mayoría procedentes de estas fábricas, se exportaban cada año a África; casi todas se intercambiaban por esclavos. También se comerciaba con cubertería fabricada en Birmingham y Sheffield.  

Bibliografía.

Anónimo (2017). Triangular trade and the Middle Passage. Recuperado el 19/01/2021 de https://springfield.instructure.com/courses/169/assignments/2149   

Bihr, Lain (2018). Marx y la primera mundialización. Recuperado el 19/01/2021 de  https://rebelion.org/marx-y-la-primera-mundializacion-2/   

Canales, C. y Del Rey, M. (2015). Esclavos, la ruta triangular de la vergüenza. Recuperado el 18/01/2021 de https://cadenaser.com/programa/2015/06/11/ser_historia/1434022437_712838.html  [Podcast Ser Historia]  

Martínez, Enrique (2018). Historia Moderna: el apogeo de Europa. Síntesis: Madrid  

Morillas, J. (1985). Comercio y esclavitud. Cuadernos Historia 16, 123.  

Pennington, D. H. (1973). Europa en el siglo XVII. Madrid: Aguilar. 

viernes, 25 de noviembre de 2016

Globalización: comercio y acuerdos internacionales

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Nota: esta entrada también se ha publicado en mi nuevo blog: sobrehistoria.es  
Una de las características que definen las sociedades actuales es la globalización. Un fenómeno económico pero también político, social y cultural que comenzó a expandirse a partir de la década de los noventa del pasado siglo y a consolidarse ya entrado el siglo XXI Imagen 1].
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1. Creación de Tratados Comerciales Regionales
Uno de los pilares económicos de la globalización es el crecimiento de las relaciones comerciales internacionales. Estas relaciones se sustentan en dos procesos paralelos: la integración económica de diversas regiones mundiales y el aumento de poder de los organismos internacionales encargados de regularlas, básicamente el FMI y la OMC.
La integración económica regional es un proceso iniciado en la segunda mitad del siglo XX y, del cual, la actual Unión Europea fue pionera. Es verdad que las causas de la creación de este espacio económico fueron distintas de otros procesos con idénticos objetivos, pues en Europa la intención primordial fue evitar la repetición de otra guerra a través de la unión económica de países tanto tiempo enemigos.
¿En qué consiste esta integración económica? Normalmente se trata de un proceso mediante el cual dos o más países van eliminando entre ellos las distintas barreras económicas que pudieran tener: aduanas, reglamentaciones, etc. Pero la integración puede llegar también a ser más profunda, estableciendo políticas conjuntas sobre aspectos muy variados -consumo, legislación laboral o social, presupuestos, etc.-. Por tanto existen diversas modalidades de integración.
Las áreas de libre comercio consisten  simplemente en la supresión de obstáculos arancelarios o reglamentarios entre dos o más países para facilitar el flujo de intercambios comerciales. Ejemplos de este tipo de asociación serían la Asociación Europea de Libre Comercio (AELC o EFTA, por sus siglas en inglés), el Mercado Común del Sur o Mercosur, el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN o NAFTA en sus siglas en inglés) o la Comunidad Andina de Naciones (CAN) son ejemplos de áreas de libre comercio.
  • El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA en inglés) es un tratado regional que afecta a los tres países de Norteamérica -México, Estados Unidos y Canadá- y que fue firmado en 1992. Su objetivo es eliminar todas las barreras aduaneras entre los tres países.
  • La EFTA es un tratado que ha ido perdiendo importancia a medida que sus miembros se han ido adhiriendo a la UE. Actualmente solo la forman Suiza, Liechtenstein, Islandia y Noruega.
  • Mercosur es un proyecto de integración circunscrito a América Latina. Creado en 1991 por Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay a las que posteriormente se sumó Venezuela (2006) mientras que Bolivia está en proceso de adhesión. Es una área con gran potencial.
  • La Comunidad Andina de Naciones aúna a cuatro países latinoamericanos situados en el marco andino: Bolivia, Perú, Ecuador y Colombia. Aunque se reconfiguró en 1996, sus antecedentes se remontan a 1969. Es un espacio de libre comercio que busca también ampliar la integración: instituciones comunes, libre circulación de personas, etc.
Las uniones aduaneras son asociaciones de países que además de crear áreas de libre comercio establecen un arancel común frente a terceros. Ejemplos de esta tipología podrían ser la Comunidad Económica Europea en sus fases anteriores a la creación de la Unión o el mismo Mercosur.
La unión económica. Esta forma de asociación significa un mayor grado de integración ya que, además de las políticas comerciales, procura armonizar las políticas económicas de los países miembros así como ampliar el derecho de libre circulación. El mejor ejemplo es el de la Unión Europea que ha llegado a introducir incluso una moneda única.
Aparte de las áreas de integración ya mencionadas existen otras, algunas de ellas particularmente importantes. A continuación vamos a desglosar por continentes las más significativas:
  • EuropaDebemos mencionar el Acuerdo Centroeuropeo de Libre Cambio que actualmente agrupa en exclusiva a los países surgidos de la desmembración de la antigua Yugoslavia, excepto Croacia, y Moldavia. Es factible que conforme estos países vayan acercándose a la UE el tratado pierda vigencia. 
  • África.
    • Acuerdo de Agadir o Tratado de Libre Comercio del Mediterráneo Árabe. Constituye un intento, surgido en 2001, de unir a los países musulmanes del norte de África y del Próximo Oriente para la creación de un área de libre comercio. Actualmente lo forman Marruecos, Túnez, Egipto y Jordania. Las dificultades políticas que atraviesa la región impiden su expansión a otros países.
    • La Comunidad Africana Oriental es una unión aduanera pionera pues fue creada en 1967, agrupando actualmente a Kenia, Uganda, Tanzania, Ruanda, Burundi y Sudán del Sur. Este tratado funciona como una unión aduanera que procura el desmantelamiento arancelario entre sus miembros. Busca también la creación de una moneda única.
  • América.
    • Unasur. Es una agrupación formada en 2011 por doce estados sudamericanos: Perú, Chile, Argentina, Ecuador, Venezuela, Surinam, Guyana, Bolivia, Uruguay, Colombia y Brasil. Paraguay fue excluido en 2012 por un golpe de estado. Su intención es trascender los aspectos económicos para lograr un acercamiento político basado en la democracia y los derechos humanos. Dotar a Sudamérica de peso político propio y alejarse de la tutela norteamericana son también sus objetivos.
    • ALBA. La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América es un bloque económico y político dirigido al ámbito de Sudamérica y Centroamérica creado originariamente por Cuba y Venezuela en 2004 como contraposición al ALCA que patrocinaba Estados Unidos.
    • Alianza del Pacífico. Es un proyecto de integración regional creado en 2012 por Colombia, Perú, Chile y México. Su finalidad es ensamblar las economías regionales mediante el libre comercio y la creación de algunas instituciones económicas comunes.
    • Unión Aduanera Centroamericana. Acuerdo regional firmado en 2007 por Honduras, Guatemala, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica. Sus objetivos pretenden lograr una armonización arancelaria y la libre circulación de bienes.
  • Asia.
    • ASEAN. La Asociación de Naciones del Sudeste Asiático se fundó en 1967 en el marco de la Guerra Fría. En la actualidad está formada por diez países: Camboya, Birmania, Laos, Vietnam, Brunei, Tailandia, Singapur, Filipinas, Malasia e Indonesia. Su objetivo fundamental es la creación de una zona de libre comercio mediante un progresivo desarme arancelario.
    • Tratado Comercial del Pacífico (TPP). Se trata de un tratado de libre comercio entre varios Estados de la cuenca del Pacífico -Nueva Zelanda, Australia, Singapur, Chile, Brunei, Canadá, Japón, Malasia, México, Perú, Vietnam y Estados Unidos- firmado en 2016.
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Principales tratados regionales de unión económica o comercial.
Como se puede observar todos los grandes países, por demografía y peso económico -excepto China, más partidaria de acuerdos bilaterales- se encuentran interrelacionados mediante uno o algunos de los acuerdos citados. Esta proliferación es a la vez causa y consecuencia de la mundialización, conformándose como una de sus características más evidentes.
No obstante, van apareciendo nubarrones en el soleado cielo del libre comercio. El triunfo de Trump en las elecciones presidenciales de Estados Unidos y el ascenso de fuerzas nacionalistas en Europa que enarbolan un discurso claramente nacionalista y opuesto a cesiones de soberanía y transnacionalismo, hacen presagiar un freno a estas políticas liberalizadoras. De la misma manera, desde la izquierda europea se extiende una creciente oposición a este tipo de tratados -véase las movilizaciones contra el Tratado Trasatlántico de Comercio e Inversión (TTIP por sus siglas en inglés)- a los que acusan de provocar desempleo y descensos salariales con las deslocalizaciones
BIBLIOGRAFÍA.
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Paúl Gutierrez, J. (2016). Integración económica. Expansión. Recuperado de: http://www.expansion.com/diccionario-economico/integracion-economica.html

Las elecciones celebradas durante la Segunda República

El régimen político de la Segunda República española (1931-1939) significó la ruptura con la preponderancia secular del conservadurismo soci...