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miércoles, 9 de enero de 2013

Imperio, comercio e industrialización algodonera en Gran Bretaña

Entre los factores que favorecieron la Revolución Industrial inglesa estaba la posesión de un importante imperio. En efecto, Gran Bretaña había ido creando desde el siglo XVIII las bases de un gran imperio colonial -el más importante del siglo XIX y principios del XX-. Entre las ventajas que entrañaba el dominio de las colonias estaba que el gobierno británico podía establecer las reglas comerciales más beneficiosas para sus intereses; por ello favoreció que las colonias se dedicasen a la producción de materias primas -algodón en la India y después en Egipto- mientras que la metrópoli se centraba en la producción de tejidos a partir de esas materias primas.  El algodón norteamericano también se exportaba a Gran Bretaña para seguir el mismo proceso.
La producción de tejidos no solamente se dirigía al mercado inglés sino también a los de las colonias, lo cual implicaba controlar un amplio mercado en el que los industriales británicos no tenían competencia pues podían prohibir, como hicieron, las importaciones de productos textiles hindúes (indianas).


Imperio colonial inglés a principios del s. XIX

Exportación de algodón a Gran Bretaña (en libras)
1 libra: 453,5 g.

Es interesante lo que dice el historiador inglés Eric J. Hobsbawm al respecto: 

 La manufactura del algodón fue un típico producto secundario derivado de la dinámica corriente de comercio internacional, sobre todo colonial, sin la que, como hemos visto, la Revolución industrial no puede explicarse. El algodón en bruto que se usó en Europa
mezclado con lino para producir una versión más económica de aquel tejido (el fustán) era casi enteramente colonial. La única industria de algodón puro conocida por Europa a principios del siglo XVIII era la de la India, cuyos productos (indianas o calicoes) vendían
las compañías de comercio con Oriente en el extranjero y en  su mercado nacional, donde debían enfrentarse con la oposición de los manufactureros de la lana, el lino y la seda. La industria lanera inglesa logró que en 1700 se prohibiera su importación, consiguiendo 
así accidentalmente para los futuros manufactureros nacionales del algodón una suerte de vía libre en el mercado interior. Sin embargo, éstos estaban aún demasiado atrasados para abastecerlo, aunque la primera forma de la moderna industria algodonera, la estampación de indianas, se estableciera como sustitución parcial para las importaciones en varios países europeos. Los modestos manufactureros locales se establecieron en la zona interior de los grandes puertos coloniales y del comercio de esclavos, Bristol, Glasgow y Liverpool, aunque finalmente la nueva industria se asentó en las cercanías de esta última ciudad. Esta industria fabricó un sustitutivo para la lana, el lino o las medias de seda, con destino al mercado interior, mientras destinaba al exterior, en grandes cantidades, una alternativa a los superiores productos indios, sobre todo cuando las guerras u otras crisis desconectaban temporalmente el suministro indio a los mercados exteriores. Hasta el año 1770 más del 90 por ciento de las exportaciones británicas de algodón fueron a los mercados coloniales, especialmente a África. La notabilísima expansión de las exportaciones a partir de 1750 dio su ímpetu a esta industria: entre entonces y 1770 las exportaciones de algodón se multiplicaron por diez.

Eric J. Hobsbawm: Industria e Imperio. Barcelona, 2001. 

lunes, 7 de enero de 2013

Los sistemas de producción

La primera Revolución Industrial transformó la manera de trabajar y de producir bienes de una forma radical. La introducción de la fábrica como lugar en el que se concentran las máquinas y los trabajadores, en el que el trabajo de estos se organiza según horarios y funciones a través de una división técnica, con un disciplina bastante dura, rompió la manera de trabajar  propia de los gremios o de las tareas agrícolas. No obstante, las formas de producción habían registrado ya algunos cambios durante el siglo XVIII; estos cambios consistieron en la introducción de la manufactura. El siguiente mapa conceptual pretende explicar la evolución de las formas de producción desde el gremio medieval hasta la fábrica.



viernes, 7 de diciembre de 2012

La máquina de vapor de Watt

Video explicativo del funcionamiento de la máquina de vapor de Watt, elemento fundamental para la  industrialización. Su aplicación facilitó la maquinización de los procesos de trabajo en las fábricas.

Fuente: YouTube. Autor: Carlos Manriquez

domingo, 2 de diciembre de 2012

El liberalismo

El liberalismo y el nacionalismo fueron las primeras ideologías revolucionarias de la Edad Contemporánea. El primero se convirtió pronto en el pensamiento político y económico que mejor expresó los intereses de la nueva clase dominante: la burguesía. Siguiendo sus premisas se construyeron los nuevos modelos políticos que sustituyeron a las monarquías absolutas: las monarquías constitucionales y las repúblicas. Por su parte, el liberalismo económico permitió la expansión del capitalismo y abrió paso a una larga etapa de crecimiento económico que tuvo, no obstante, sus aspectos negativos: explotación obrera, intercambio desigual con las colonias primero y luego con los países del Tercer Mundo, deterioro del medioambiente, etc. Tampoco el crecimiento fue lineal pues fue sacudido por frecuentes crisis cíclicas que sirvieron para transformar tanto el funcionamiento económico  del sistema capitalista como los postulados del liberalismo, pero no significaron su desaparición ni su sustitución por otra ideología alternativa.
El siguiente mapa conceptual ofrece las ideas básicas de esta importante ideología.

lunes, 27 de agosto de 2012

Los movimientos sociales: una bibliografía

Fuente: EL PAÍS, 25/08/2012

El pasado sábado publicaba Enrique Gil Calvo una interesante reseña en el diario EL PAÍS. En ella, comentaba dos libros de reciente aparición sobre los nuevos movimientos sociales surgidos en los últimos años, desde las movilizaciones del 15-M hasta la denominada primavera árabe. El valor de la reseña es que sitúa estos movimientos en su contexto histórico; los interpreta así como la culminación de un ciclo histórico que comenzó a principios del siglo actual, con la Batalla de Seattle de 1999.
Otro elemento importante de la reseña es el agrupamiento de los diversos movimientos sociales de la historia contemporánea en tres generaciones:

  • La primera correspondería al movimiento obrero clásico, extendiéndose cronológicamente entre 1848 y 1945.
  • La segunda correspondería a los llamados Nuevos Movimientos Sociales surgidos entre 1968 y 1989: pacifismo, ecologismo, feminismo, etc.
  • La tercera correspondería a esta oleada de movilizaciones (a veces calificadas como altermundistas), desarrolladas en principio contra el modelo de globalización imperante y después contra los efectos sociales de la actual crisis económica.
Los libros reseñados aparecen referenciados en la siguiente imagen:


jueves, 16 de agosto de 2012

Las clases sociales en la industrialización

La industrialización no solamente produjo cambios económicos, también transformó toda la estructura social típica del Antiguo Régimen. El nacimiento y el privilegio dejaron de marcar la clasificación social y la riqueza se convirtió en el elemento de jerarquización de los grupos sociales. En el siguiente mapa conceptual puedes contemplar una síntesis de la organización social durante y después de la Revolución Industrial.


domingo, 8 de julio de 2012

Las manufacturas en el Antiguo Régimen

El concepto de manufactura aparece en el Antiguo Régimen y, a menudo, resulta complicado pues se confunde con el de fábrica, sin tener en cuenta que cada concepto se refiere a una realidad distinta. La manufactura es la forma de producción caracterizada por la concentración de gran número de trabajadores en un establecimiento donde realizan sus tareas de forma manual y siguiendo ciertas pautas  especializadas.
Esta especialización se produce de dos maneras distintas:

  • reuniendo artesanos de diferentes oficios (carpinteros, cerrajeros,...) pero que fabrican un mismo tipo de producto, por ejemplo carrozas.
  • reuniendo artesanos de un mismo oficio que dividen el trabajo en operaciones especializadas mediante la parcelación de las tareas.
Se trata, por tanto, de una forma de producción intermedia entre el taller artesanal medieval y la fábrica típica de la Revolución Industrial. La principal repercusión económica de su implantación fue una cierta ampliación de la producción derivada tanto de la especialización y de la división del trabajo como del aumento de trabajadores implicados en las tareas de fabricación.


En el caso español, y también en otros países europeos, este modelo productivo fue impulsado principalmente por los monarcas, influidos por las ideas de progreso y modernización propias de la Ilustración. En su gran mayoría las manufacturas se dedicaron a producir bienes de lujo o armamento, teniendo en el Estado y la nobleza sus principales clientes.
La película Carmen (2003) de Vicente Aranda muestra en algunas escenas la forma de trabajar en estos establecimientos, concretamente en la Real Fábrica de Tabacos de Sevilla. La presencia de mujeres en este establecimiento se consolidó ya en el siglo XIX.



Las elecciones celebradas durante la Segunda República

El régimen político de la Segunda República española (1931-1939) significó la ruptura con la preponderancia secular del conservadurismo soci...