viernes, 23 de marzo de 2012

La rebelión tuareg en Malí: la descolonización que no cesa

Desde el mes de enero de este año se está desarrollando una verdadera guerra civil en Malí; en ella se enfrentan los tuareg y el ejército maliense. Apenas  ha aparecido en los medios de comunicación españoles, donde parece interesar poco lo que ocurre en la región del Sahel.




A pesar de su relativa cercanía a nuestra península y de la importancia estratégica que tiene todo lo que en ella ocurra para vecinos tan relevantes como Marruecos o Argelia, se trata de una región un tanto olvidada. Solamente cuando hay alguna hambruna, un secuestro de occidentales o un golpe de Estado salta a la actualidad como ha ocurrido ahora con Malí.


El Sahel es una de las más inestables de África. La mayor parte de sus problemas proceden del proceso de colonización y de una descolonización que no respetó los intereses de los pueblos de la zona, creando estados artificiales que solamente respondían al interés de las potencias colonizadoras, Francia en este caso. Malí es un ejemplo paradigmático de ello; bajo unas mismas fronteras se unen dos pueblos distintos, enemigos históricos: los tuareg al norte, de cultura y lengua bereber (representan alrededor del 10 % de la población), y los de origen y cultura negra, que son mayoritarios pero divididos a su vez en diversas etnias, al sur. No obstante, la religión predominante en los dos pueblos es la musulmana , lo cual podría constituir un nexo de unión.

La integración de la población tuareg por parte del Estado maliense no se ha logrado y sus deseos de independencia han permanecido latentes. Ello se ha manifestado en sucesivas rebeliones:
  • 1964-65: el motivo fue una reforma agraria que atentaba contra las tierras tradicionales de los tuareg. La revuelta  se convirtió en una guerra de guerrillas que perdieron las tribus tuareg.
  • 1990-96: esta vez el objetivo era la consecución de la independencia o, al menos, de la autonomía. Se desarrolló en Malí y en Níger y el conflicto concluyó con un acuerdo que pretendió la integración de los tuareg en la vida política, en el ejército y en la vida económica del país.
  • 2007: también afectó a Malí y Niger. Su desencadenante fue el fracaso de la política de integración pactada en los acuerdos finales del anterior conflicto. 
La actual rebelión se inserta, por tanto, en un conflicto que estaba latente y es una manifestación más del mismo. Pero también puede contemplarse en el contexto de las denominadas revoluciones árabes y en el deseo de libertad de poblaciones tradicionalmente oprimidas. Su causa parece estar en la tradicional discriminación que padecen los tuareg y en la aspiración del grupo político que los representa (el  MNLA  o Movimiento Nacional de Liberación de Azawad) de lograr la independencia del territorio tuareg -conocido por ellos como Azawad-. En esta lucha son apoyados por otras tribus marginadas del poder en Mali. De la misma manera, cuentan también con la ayuda de numerosos militares tuareg del disuelto ejército de Gadafi.
Zona denominada Azawad

La rebelión tuareg afecta a las regiones del norte del país, aunque los rebeldes avanzan hacia el sur en estos momentos. Ha sido el descontento militar por estos avances y por las limitaciones a su actuación (políticas y logísticas) lo que ha ocasionado el golpe de Estado en Malí.


Hasta la caída de Gadafi, la zona era el escenario del enfrentamiento estratégico entre Argelia y Libia, siempre con la sombra francesa detrás. La antigua potencia colonial, y los países occidentales en general, observan con preocupación esta región donde la inestabilidad política, los problemas económicos y la debilidad de los Estados está favoreciendo la penetración del radicalismo islámico.

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